El trabajo móvil es la norma hoy en día. Los empleados utilizan sus teléfonos inteligentes o tabletas para responder al correo electrónico, abrir documentos y comunicarse con sus compañeros, a menudo en distintos lugares. También hay muchas aplicaciones disponibles para fines empresariales. La gestión de dispositivos móviles (MDM) ayuda a las empresas a gestionar estos dispositivos de forma segura, eficiente y sencilla.
Por qué el MDM suscita a menudo una resistencia injustificada
Al introducir la gestión de dispositivos móviles, los departamentos de TI suelen ver inmediatamente las ventajas para la seguridad y la gestión eficiente. A veces, los empleados siguen teniendo dudas sobre lo que esto significa para su privacidad y libertad. A menudo resulta que estas preguntas se resuelven fácilmente una vez que queda claro qué hace MDM exactamente y qué no hace.
Malentendidos comunes
- Con MDM, mi jefe puede leer mis mensajes".
Una pregunta habitual es si los administradores de TI pueden ver los mensajes privados o las aplicaciones a través de MDM. La respuesta es sencilla: no. El software se centra únicamente en gestionar el dispositivo a nivel de sistema, como ajustes, derechos de acceso, seguridad y configuraciones de aplicaciones, para que puedas trabajar de forma segura sin comprometer tu privacidad.
- Mi jefe puede ver dónde estoy".
Un sistema MDM puede rastrear la ubicación de un dispositivo. Esto se hace siempre dentro de unas directrices claras de privacidad y con el consentimiento del usuario. El usuario también tiene derecho a cambiar el seguimiento de la ubicación. En la práctica, la mayoría de las organizaciones despliegan esta función solo cuando pierden o les roban un dispositivo, para poder recuperarlo de forma rápida y segura y bloquear y/o borrar los datos empresariales y personales críticos.
- MDM es una herramienta de control para el empresario".
Este pensamiento suele surgir entre los empleados que han participado poco en la implantación de MDM. La realidad es que MDM está diseñado principalmente para reducir riesgos, estandarizar procesos y controlar costes. Por ejemplo, las organizaciones pueden restringir los dispositivos al uso empresarial, establecer que las aplicaciones se instalen automáticamente y limitar funcionalidades o aplicaciones específicas. Por tanto, MDM no es una herramienta de control, sino una forma de facilitar el uso empresarial de forma segura y eficiente. En realidad, proporciona a la organización una visión general y un control sobre todos los dispositivos móviles de la organización.
La importancia de una comunicación clara
Vemos que la resistencia a la MDM suele deberse a la falta de explicaciones. Cuando los empleados desconocen el impacto de MDM en su trabajo, lo asimilan por sí mismos, a menudo injustamente. La aceptación aumenta considerablemente cuando las organizaciones dan explicaciones previas:
- Qué es exactamente MDM
- Por qué se despliega
- Qué significa para el usuario
Esta explicación no tiene por qué ser larga ni complicada. Suele bastar con una breve nota interna, un FAQ o una presentación en una reunión de equipo.
Mayor atención a la adopción
Las soluciones MDM fracasan no porque sean técnicamente deficientes, sino porque no cuentan con el apoyo de los usuarios. Especialmente en las organizaciones en las que los dispositivos también pueden ser de uso privado, es importante crear apoyo. La explicación, la transparencia y el compromiso marcan la diferencia entre la resistencia y la aceptación.
Conclusión
La gestión de dispositivos móviles es una herramienta que ayuda a las organizaciones a hacer que el trabajo móvil sea seguro y manejable. Los malentendidos sobre privacidad y control pueden disiparse fácilmente con una comunicación clara y una información honesta. Al invertir en confianza y comprensión, la gestión de dispositivos móviles no se ve como una limitación, sino como un paso hacia la profesionalización.
¿Desea obtener más información sobre nuestras soluciones MDM? Haga clic aquí o póngase en contacto con nosotros sin compromiso.
